El año 2025 ha finalizado con 1.119 personas fallecidas en accidentes de tráfico ocurridos en vías interurbanas en España, según el balance provisional de seguridad vial presentado por el Ministerio del Interior. Los datos reflejan una ligera mejora respecto al año anterior, aunque las cifras siguen evidenciando el elevado impacto social de la siniestralidad vial.
Durante el año se registraron 1.028 siniestros mortales, en los que además 4.936 personas resultaron heridas de gravedad y necesitaron hospitalización. El cómputo incluye los fallecimientos producidos en el momento del accidente o dentro de las primeras 24 horas posteriores.
En comparación con 2024, el número de víctimas mortales descendió un 3 %, lo que sitúa a 2025 como el segundo año con menor mortalidad en carreteras interurbanas desde 1960, excluyendo los ejercicios marcados por la pandemia. Este descenso se produce en un contexto de récord histórico de movilidad, con cerca de 479 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 3,4 % más que el año anterior.
Uno de los indicadores más destacados es la tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos, que se situó en 2,1, el valor más bajo de toda la serie histórica. Además, a lo largo del año se contabilizaron 36 días sin ninguna víctima mortal en carretera, una cifra superior a la del ejercicio precedente.
Pese a esta evolución positiva, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha subrayado que el balance “sigue siendo inasumible para una sociedad avanzada” y ha reiterado la necesidad de reforzar las políticas de seguridad vial, especialmente las relacionadas con el consumo de alcohol al volante.
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2025 cierra con 1.119 víctimas mortales en carreteras interurbanas pese a la reducción de la siniestralidad. Dónde y cómo se producen los accidentes
El análisis por tipo de vía confirma que las carreteras secundarias siguen concentrando el mayor riesgo, ya que tres de cada cuatro fallecidos se produjeron en este tipo de trazados. No obstante, el mayor descenso de víctimas se registró en autopistas y autovías, donde murieron 30 personas menos que en 2024.
Por perfil de víctima, los conductores continúan siendo el grupo más afectado, con cerca del 73 % del total de fallecidos, seguidos de los pasajeros y los peatones. Los usuarios vulnerables —motoristas, peatones y ciclistas— concentraron alrededor del 40 % de las muertes, una proporción que sigue preocupando a las autoridades.
Las motocicletas fueron el medio de transporte con mayor número de víctimas dentro de este colectivo, especialmente en carreteras convencionales. En cuanto al tipo de accidente, la salida de vía se mantuvo como la principal causa de mortalidad, seguida de las colisiones frontales.
El informe también pone de relieve que el no uso de sistemas de seguridad, como el cinturón, continúa siendo un factor determinante: uno de cada cuatro fallecidos en turismos y furgonetas no lo llevaba puesto en el momento del siniestro.
Durante la operación especial de tráfico de Navidad 2025-2026, se registraron 39 fallecidos, lo que supuso un descenso significativo respecto al mismo periodo del año anterior. Las autopistas y autovías concentraron menos del 20 % de las víctimas, mientras que la mayoría de los siniestros mortales se produjeron en carreteras convencionales.
Con estos datos, las autoridades insisten en la necesidad de mantener y reforzar las medidas de prevención, con el objetivo de seguir reduciendo una siniestralidad que, aunque desciende, continúa teniendo un coste humano muy elevado.
