El presidente del Consell Insular, Vicent Marí, ha defendido la necesidad de situar a los residentes de Ibiza en el centro de las políticas públicas de vivienda, subrayando que el principal objetivo debe ser garantizar que quienes ya viven en la isla puedan hacerlo en condiciones dignas y estables. Durante la apertura de la jornada de reflexión sobre el acceso a la vivienda, Marí ha advertido del riesgo de que el mercado residencial quede desplazado por dinámicas especulativas o por un uso intensivo como segunda residencia.
El presidente ha señalado que las dificultades de acceso a la vivienda no son un fenómeno aislado, sino una realidad estructural asociada a territorios con elevada actividad económica y proyección exterior. En este contexto, ha defendido la necesidad de actuar con criterios de responsabilidad, planificación y coordinación entre administraciones, evitando respuestas simplistas ante un problema de alta complejidad.
Ibiza apuesta por priorizar el acceso a la vivienda para residentes y ordenar el crecimiento con planificación y datos
En su intervención, Marí ha planteado un modelo de ordenación que diferencie claramente entre el parque residencial destinado al arraigo de la población local y las soluciones específicas orientadas a cubrir necesidades laborales concretas. Entre estas medidas, ha destacado la promoción de alojamientos dotacionales para empleados públicos y el desarrollo de fórmulas específicas para trabajadores temporales, con el fin de evitar una mayor presión sobre el mercado residencial ordinario. Según ha afirmado, el reto no consiste en negar la realidad económica de Ibiza, sino en gestionarla de manera ordenada y equilibrada.
Asimismo, ha defendido que la política de vivienda debe apoyarse en el rigor técnico y en la seguridad jurídica, recordando la importancia de respetar el derecho a la propiedad y, al mismo tiempo, generar nueva oferta residencial mediante una mejor planificación del suelo. En este sentido, ha reclamado una cooperación reforzada entre el Consell, los ayuntamientos y el Govern balear, así como la implicación del Estado a través de medidas estructurales adaptadas a la condición insular.
El presidente ha insistido también en la necesidad de incentivar la participación del sector privado como parte activa de la solución, señalando que el problema no puede abordarse únicamente mediante vivienda protegida. Entre las líneas de actuación, ha avanzado la promoción de vivienda libre a precio limitado dirigida a residentes, tanto en suelo urbanizable como en áreas de transición, siempre bajo criterios de control y planificación.
Finalmente, Vicent Marí ha subrayado que el debate sobre la vivienda debe abordarse con serenidad, apoyándose en datos y análisis objetivos. Ha concluido que no existen soluciones inmediatas, pero sí la voluntad política y la capacidad técnica necesarias para avanzar hacia un modelo que garantice que Ibiza siga siendo un lugar habitable para quienes ya forman parte de su comunidad.
