La Conselleria de Salud y Cruz Roja han puesto en marcha un nuevo programa de atención y acompañamiento dirigido a las personas supervivientes al suicidio, con el objetivo de reducir el impacto emocional, social y comunitario que genera la pérdida de un ser querido por esta causa. La iniciativa refuerza el enfoque preventivo desde la postvención, situando el bienestar emocional y la salud mental como ejes prioritarios de la acción pública.
El programa se formaliza a través de un convenio de colaboración firmado por la consellera de Salud, Manuela García, y el presidente de Cruz Roja en las Illes Balears, Mateu Ballester, con una vigencia inicial de dos años prorrogables. El acuerdo contempla el desarrollo de actuaciones coordinadas de sensibilización, prevención y atención especializada, con especial atención a las personas afectadas por el duelo tras una muerte por suicidio.
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Salud y Cruz Roja impulsan un programa integral de apoyo a las personas supervivientes al suicidio
Entre las principales líneas de actuación destacan la lucha contra el estigma asociado a la conducta suicida, el apoyo entre iguales, la psicoeducación y el trabajo en red con los recursos sociales y sanitarios existentes. El acompañamiento en el proceso de duelo se articulará mediante la creación de grupos de ayuda mutua, tanto presenciales como virtuales, así como la formación de personas facilitadoras que aseguren espacios seguros, confidenciales y basados en la confianza. Estas acciones se complementarán con sesiones individuales de orientación, valoración inicial y seguimiento telefónico.
El programa también incluye actividades formativas, intervenciones comunitarias y acciones de apoyo psicosocial dirigidas a minimizar las consecuencias derivadas del suicidio en el entorno familiar y social. Asimismo, se prevé la organización de charlas abiertas a la comunidad y la elaboración de materiales informativos orientados a promover una comprensión adecuada de la conducta suicida y de la salud mental.
Estas actuaciones se integran en el Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental 2025–2030 y se desarrollarán de forma coordinada para garantizar una atención integral y continuada. Se estima que más de 400 personas podrán beneficiarse directamente del programa, en un contexto en el que el impacto del suicidio trasciende el ámbito individual y afecta de manera profunda a un amplio entorno relacional.
