En una calle de Lloseta, alguien se detuvo al ver algo que no podía ignorar. Un gato yacía con la boca ensangrentada. No era una herida superficial: la sangre brotaba de sus encías y su estado era crítico. El dolor era evidente. La urgencia también.
El gato, identificado como PAPI, macho castrado, común europeo, nacido el 1 de enero de 2021 (5 años y 2 meses), fue trasladado de inmediato a un centro veterinario. Allí recibió atención urgente para intentar estabilizarlo y conocer el origen del sangrado.
TDB te mantiene informado. Síguenos en : Facebook , Twitter e Instagram
La intervención incluyó consulta de urgencia, hospitalización para animales de hasta 10 kilos, fluidoterapia, medicación y pruebas diagnósticas como hemograma y análisis internos (Catalyst® Chem 10 y Lyte 4). Actuaciones necesarias ante un cuadro que comprometía seriamente su estado general.
La factura emitida por el centro veterinario asciende a 336,00 euros (IVA incluido), con un subtotal de 277,69 euros y 58,31 euros correspondientes al 21 % de IVA. Es el coste de haberle dado una oportunidad.
Pero ahora llega otra urgencia: cubrir ese importe.
La petición es clara y transparente. Se solicita ayuda altruista para afrontar el pago de la factura generada por la atención veterinaria ya realizada. Cada aportación, por pequeña que sea, suma.

Cómo colaborar:
💳 Bizum: al nombre de Papi — 658 196 520
Si no es posible contribuir económicamente, compartir la información también forma parte de la ayuda.
La realidad del abandono y la vulnerabilidad animal en España no es aislada. Según el último estudio de la Fundación Affinity, miles de animales son recogidos cada año, muchos de ellos en condiciones que requieren atención veterinaria inmediata. El informe puede consultarse en:
https://www.fundacion-affinity.org/observatorio-del-abandono
Asimismo, la Dirección General de Derechos de los Animales recuerda que el bienestar animal es una responsabilidad compartida por toda la sociedad, un compromiso ético que implica actuar cuando un animal sufre. Más información oficial en:
https://www.dsca.gob.es/es/bienestar-animal
PAPI no pidió estar en la calle. No pidió enfermar. No pidió sangrar. Pero alguien decidió no mirar hacia otro lado.
Hoy, la historia no termina en el quirófano ni en la sala de hospitalización. Continúa en la capacidad de una comunidad para responder. En la solidaridad que convierte un caso individual en una causa colectiva.
336 euros separan esta historia de una deuda pendiente. Y quizás también de la tranquilidad de saber que, cuando un animal sufre, no está solo.
