España ha pasado de ser importadora neta a potencia exportadora y gastronómica mundial

Mar 11, 2026 | Actualidad, Destacado, Entrevista, Portada, Publicación, Revista Lloseta, TDB, Tradición

El sistema agroalimentario español ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas, consolidándose como uno de los referentes internacionales en producción, exportación y gastronomía. España ha evolucionado desde una posición tradicionalmente dependiente de la importación de alimentos hasta convertirse en una potencia exportadora con una presencia creciente en los mercados internacionales.

La fortaleza del sector se refleja en los resultados alcanzados durante 2025, cuando las exportaciones agroalimentarias superaron los 78.000 millones de euros, una cifra histórica que confirma el dinamismo y la competitividad del modelo productivo español. Actualmente, los alimentos y bebidas de España se comercializan en 193 países, donde destacan por su calidad, innovación y estrecha vinculación con los valores de la dieta mediterránea.

Este desarrollo se sustenta en el trabajo conjunto de agricultores, ganaderos, pescadores y empresas del sector alimentario, cuya actividad garantiza un suministro constante de productos seguros, competitivos y con altos estándares de calidad. El sistema agroalimentario y pesquero genera más de 1,3 millones de empleos y está integrado por más de 27.000 industrias alimentarias, entre ellas más de 3.000 cooperativas, lo que convierte a la industria de alimentación y bebidas en la principal rama manufacturera del país tanto por volumen de negocio como por empleo.

TDB  te mantiene informado. Síguenos en :  Facebook , Twitter  e  Instagram.

España ha pasado de ser importadora neta a potencia exportadora y gastronómica mundial

El contexto internacional actual presenta desafíos relevantes para el sector, especialmente en relación con la volatilidad de los precios energéticos y de materias primas clave como fertilizantes. Estos factores influyen directamente en los costes de producción agraria y pesquera, así como en los procesos logísticos y de conservación de los alimentos a lo largo de toda la cadena alimentaria.

Asimismo, el comercio internacional continúa siendo un elemento estratégico para el crecimiento del sector. Estados Unidos se situó en 2025 como el séptimo destino de las exportaciones agroalimentarias españolas, lo que subraya la importancia de la política comercial y la necesidad de diversificar mercados. En este sentido, la apertura de nuevas oportunidades a través de acuerdos comerciales con regiones como Mercosur, India e Indonesia refuerza las perspectivas de expansión del sector.

Para impulsar la modernización y competitividad del sistema agroalimentario, se han puesto en marcha diversas líneas de apoyo público. Entre ellas destacan las inversiones vinculadas al Perte Agroalimentario, que han movilizado cerca de 320 millones de euros destinados a más de 440 proyectos de modernización en industrias de alimentación y bebidas, incluyendo los sectores pesquero y acuícola.

A estas iniciativas se suman los recursos procedentes del programa Kit Digital, que ha destinado más de 118 millones de euros al sector para favorecer su transformación tecnológica. Además, se han impulsado inversiones superiores a 280 millones de euros dirigidas a cooperativas y entidades asociativas prioritarias, con el objetivo de reforzar la integración empresarial y mejorar la capacidad competitiva de las empresas agroalimentarias.

En este contexto, la feria Alimentaria 2026, que se celebrará en Barcelona del 23 al 26 de marzo y conmemorará el 50 aniversario de su primera edición, se presenta como una plataforma internacional clave para la promoción del sector. El evento reunirá a empresas, profesionales y compradores de todo el mundo y permitirá mostrar el talento, la innovación y la calidad de la producción agroalimentaria española.