El Consell de Mallorca ha formalizado la adjudicación de un ambicioso proyecto de control y monitorización del tráfico que contempla la instalación de un total de 210 dispositivos en la red viaria insular, así como cinco cámaras adicionales en los principales puertos de entrada a la isla. Esta iniciativa tiene como objetivo mejorar la gestión de la movilidad, reforzar la seguridad vial y obtener datos precisos que permitan diseñar futuras políticas de regulación del tráfico.
El despliegue tecnológico incluye sistemas avanzados capaces de identificar tipologías de vehículos, matrículas, niveles de velocidad y emisiones acústicas. En concreto, se prevé la instalación de 105 dispositivos destinados al control de velocidad y recuento de vehículos, otros 105 orientados a la videovigilancia y un conjunto adicional de 20 sonómetros para medir el impacto del ruido en las carreteras. Esta red permitirá una lectura más detallada y en tiempo real del comportamiento del tráfico en toda Mallorca.
Una parte relevante del proyecto se centra en la sierra de Tramuntana, donde se habilitarán 32 zonas de control equipadas con cámaras multifunción. En este entorno especialmente sensible, las primeras instalaciones comenzarán en junio con 64 cámaras y 20 dispositivos de medición acústica. Paralelamente, se han iniciado contactos con los municipios afectados para determinar las ubicaciones más adecuadas, priorizando los puntos con mayor conflictividad detectada previamente.
En cuanto a los puertos, el Consell ha solicitado autorización para instalar dos cámaras en el puerto de Alcúdia y tres en el de Palma. Estos sistemas estarán orientados a recopilar información estratégica sobre el flujo de vehículos que acceden y abandonan la isla, incluyendo datos sobre matrículas extranjeras y vehículos de alquiler. Esta información será clave para el desarrollo de una futura normativa de control de entrada de vehículos.
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El proyecto se ejecutará por fases, iniciando los trabajos preparatorios entre abril y mayo, con la previsión de que la red completa esté plenamente operativa antes de octubre de 2026. Además, se contempla la renovación de los sistemas existentes, lo que permitirá duplicar los puntos de control actuales y mejorar significativamente la capacidad de análisis del tráfico.
Los datos generados por esta infraestructura serán compartidos con los organismos competentes en materia de tráfico, lo que facilitará una gestión más eficiente y coordinada. Asimismo, la iniciativa contribuirá a incrementar la seguridad en las carreteras, optimizar la planificación de infraestructuras y disponer de información precisa para abordar los desafíos derivados de la presión vehicular en la isla.
