La implantación de una historia clínica electrónica compartida en las residencias de las Illes Balears marca un avance significativo en la integración de la atención sanitaria y social. Este nuevo sistema permite que la información clínica de las personas dependientes sea accesible tanto para los profesionales del sistema de salud como para el personal sociosanitario de los centros residenciales, favoreciendo una atención más coordinada y eficiente.
La iniciativa ha sido presentada en la Residència des Brolls, en Formentera, uno de los centros piloto donde ya se está aplicando este modelo. Durante el acto, la consellera de Salud, Manuela García, junto a la consellera insular Cristina Costa y la directora general María Castro, han explicado el alcance de este sistema, que permite disponer de una visión única, actualizada y en tiempo real del estado de cada usuario.
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Unifican la historia clínica electrónica en residencias para mejorar la coordinación sanitaria y sociosanitaria
Gracias a esta herramienta, los profesionales sanitarios pueden consultar las historias clínicas generadas en el ámbito asistencial, mientras que los equipos de las residencias incorporan datos clave sobre el seguimiento diario, los planes de cuidados y la evolución de cada persona. Esta bidireccionalidad en el acceso a la información permite mejorar la toma de decisiones y optimizar la calidad de la atención.
El sistema integra información relevante como informes clínicos, pruebas diagnósticas, valoraciones funcionales y cognitivas, constantes vitales, síndromes geriátricos y pautas de medicación. Todo ello se gestiona a través de la plataforma interoperable NEXA, que actúa como eje de conexión entre los distintos sistemas utilizados en residencias y servicios sanitarios.
Para hacer posible esta integración, se han desarrollado soluciones tecnológicas que permiten la comunicación entre los programas informáticos de los centros residenciales y los sistemas sanitarios, así como la incorporación de bases de datos administrativas que garantizan la actualización constante de la información de los usuarios.
La implantación se está llevando a cabo de forma progresiva mediante un plan piloto que abarca aproximadamente 500 plazas en diferentes centros distribuidos por las islas. Este enfoque gradual permite validar el funcionamiento del sistema antes de su extensión al conjunto de la red pública de atención a la dependencia.
El proyecto, denominado IoREs, se enmarca dentro de la estrategia de transformación digital en el ámbito sanitario y sociosanitario, orientada a ofrecer una atención integrada y adaptada a las nuevas necesidades asistenciales. Este modelo cobra especial relevancia en un contexto de envejecimiento de la población y aumento de enfermedades crónicas, donde la coordinación entre servicios resulta clave.
Con esta iniciativa, se refuerza la capacidad del sistema para ofrecer una respuesta más ágil, personalizada y eficaz, avanzando hacia un modelo de atención centrado en la persona y basado en el intercambio seguro y eficiente de información clínica.
